miércoles, 11 de diciembre de 2013

La otra cara de Mérida


Columna por: La chica de la pañoleta morada.

Mis queridos lectores, les contaré una de las sorpresas que me lleve al rondar por las calles del centro histórico de Mérida; más vale advertir que me encontraba hospedada en el Hotel Colonial, muy cerca de la catedral. 
Por la noche decidí salir por un refrigerio, daban mas allá de las 11, comencé a avanzar pero sentí la presencia de una persona detrás de mí, voltee y no se encontraba absolutamente nadie, miré de nuevo al frente y pude visualizar una silueta que se aproximaba como si estuviera en medio de dos personas que están a punto de encontrarse. Se aproximó casi hasta quedar frente a mí, no lograba distinguir su rostro pero estaba segura que se trataba de una mujer; se había acercado tanto que cerré los ojos, al abrirlos se había esfumado.
Me quedó una inquietud toda la noche, no pude pegar el ojo por recordar cada segundo de esa extraña escena; a la mañana siguiente baje a recepción donde podría encontrar lugares de artesanías, me indicaron que sobre la misma calle por donde había pasado la noche anterior, me dirigí con la imagen que aún volaba por mi cabeza y al entrar en una tienda tuve la necesidad y curiosidad de preguntar si había ocurrido algo sobre esa calle. Me sorprendió más lo que me contaron. 
La encargada del local me comenzó a relatar:
Desde la época prehispánica, habían dos hermanas de gran belleza, una de ellas era Xtabay conocida como XKEBAN que significa la pecadora, por que se entregaba al amor. Las personas del pueblo la despreciaban y le huían como algo desagradable, aunque su cuerpo y su pasión la maldecían su corazón la redimía, ya que curaba a los enfermos, y amparaba a los más desprotegidos, así como amaba a los animales. Su hermana conocida por el mismo pueblo como UTZ-COLEL que significa mujer buena, era todo lo contrario, pura, justa, y jamás había hecho algo malo que disgustara o juzgara el pueblo, la gente la apreciaba. Pero en su interior era rígida, y dura de corazón, incapaz de amar a sus semejantes por considerarlos inferiores. A los enfermos los consideraba repugnantes, dura como piedra, estricta así era esta hermosa mujer.
Un mal día la gente no vio salir a la XKEBAN de su casa. Así pasaron días. Los pobladores acudieron a su casa de la cual salía un aroma agradable. En el interior descubrieron su cuerpo sin vida en el suelo el cual aun se conservaba gracias a los animales que velaban el cuerpo inerte de XKEBAN a lo cual UTZ-COLEL lejos de sentir dolor solo expreso esto es cosa del diablo y añadió si el cadáver de una pecadora puede desprender aromas tan agradables, mi cadáver destilara un perfume mucho más agradable y sonrió. Al entierro solo fueron los enfermos que había sanado, al día siguiente su tumba amaneció cubierta de flores hermosas llenas de color y de sutil aroma.
Después de un tiempo falleció UTZ-COLEL. Aun virgen seguro alcanzaría la gracia de dios. Tan rápido como falleció su cuerpo empezó a desprender un olor fétido. Enseguida la enterraron y todo el pueblo estuvo presente. Le adornaron la tumba con hermosas flores, que al amanecer habían marchitado y su olor era desagradable. Los pobladores dijeron entonces esto es cosa del diablo.
En la tumba de la XKEBAN brota una flor tan singular llamada FLOR DE XTABENTUN. El néctar de esa flor embriaga dulcemente como una vez lo hizo su amor y su pasión. Mientras que en la tumba de UTZ-COLEL broto una FLOR DE TZACAM la cual es un cactus con espinas que al tocarla es muy fácil punzarse y de la cual brota una flor hermosa sin perfume alguno. Así como fue en vida una hermosa mujer sin alma sin esencia. Era tanto su odio a su hermana que después de su muerte logro regresar con la ayuda de los malos espíritus, enfadada por el desigual destino que habían tenido UTZ-COLEL se convirtió en la mala Xtabay la cual surge del TZACAM para imitar a su hermana en vida, ofreciendo su mundano amor a los hombres, la cual los aguarda en las ceibas, peinando su larga cabellera con un trozo de TZACAM erizado de púas. Sigue a los hombres hasta que consigue atraerlos, los seduce luego y al fin los asesina en el frenesí de un amor infernal.

Después de escuchar estas palabras tuve muy claro que no era a mí lo que seguía, por eso solo quedo frente a mí, buscaba algo más. He aquí una pequeña de mis anécdotas, quien sabe y más adelante alguna leyenda sea revivida ante mis ojos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario